ROMERÍA DE VALME

La Virgen en su carreta hacia la Ermita de Cuarto en Bellavista

ROMERÍA DE VALME

Cortejo de carretas acompañando a la Protectora de Dos Hermanas

ROMERÍA DE VALME

Estampa de la Romería de Valme de 1959

ROMERÍA DE VALME

Francisco Jiménez ultima con nardos la Carreta de la Virgen

ROMERÍA DE VALME

Francisco J. Sánchez exornando su carreta

sábado, 3 de noviembre de 2012

Agenda cultural de Sevilla en tu móvil

Después de una temporadita larga de vacaciones en el blog. Retomo con fuerzas las ganas de impulsar este blog, creado con el fin de dar un repaso a la historia y la cultura de Sevilla y su provincia. 

Hoy me complace comunicaros que acaba de salir una nueva aplicación para móviles (con sistemas operativos iOS y Android) desde donde podréis consultar la agenda cultural de los espacios ICAS (Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla), es decir, desde vuestro teléfono tendréis acceso a las distintas actividades del Teatro Lope de Vega, Teatro Alameda, Espacio Santa Clara, Centro de las Artes de Sevilla, Casino de la Exposición, Archivo y Hemeroteca, Antiquarium y de la Red Municipal de Bibliotecas. La misma ofrece al usuario la posibilidad de votar estos espacios como favoritos dentro de un módulo dinámico e intuitivo. Además, esta "App Agenda ICAS", y gracias a la geolocalización, permite marcar itinerarios claros en la pantalla de nuestro móvil para saber cómo llegar a esos espacios fácilmente.

Una tecnología novedosa con acento andaluz ya que la agencia sevillana Innn ha sido la encargada de desarrollar esta aplicación dentro de la filosofía de la empresa: mostrar una nueva cultura publicitaria. Una aplicación, por tanto, fiable, ágil y sencilla si os gusta la cultura y, sobre todo, la de Sevilla. Ya puedes descargártela desde Play Store de Google para dispositivos Android y desde App Store de Apple para usuarios de iOS (iPhone y iPad). Más información en icas-sevilla.org

domingo, 22 de enero de 2012

Cela y un escaparate de Dos Hermanas


En el décimo aniversario de la muerte del escritor gallego, Camilo José Cela, he querido rescatar unas líneas de la novelita Cáfe de artistas y otros cuentos que tengo en mi biblioteca, hoy descatalogado. En la narración "Muestras comerciales", Cela recoge algunos mensajes curiosos de carteles publicitarios de España allá por los años 50, entre los elegidos, uno de Dos Hermanas. Parece que al nobel le llamó la atención lo que anunciaba este negocio:


El mejor ejemplo que el zoquetero pudo encontrar fue a hallarlo en Dos Hermanas, provincia de Sevilla, en la puerta de una tienda florecida como la albahaca que practicaba el viejo y delicado comercio del papel rizado. El rótulo, en fina caligrafía inglesa, aseguraba casi en volandas: "Banderillas de lujo. Coronas mortuorias. Alas para ángeles". El letrero de Dos Hermanas era casi un letrero del paraíso


CELA, CAMILO JOSÉ: Café de artistas y otros cuentos, Zaragoza, Biblioteca Básica Salvat, 1969, págs. 120-122

jueves, 12 de enero de 2012

Cuentos para otra Navidad (y IV)


Ilusión en el Convento Sta. María de Jesús
Y para concluir este ciclo de estampas navideñas, retomaré la más reciente. Fue el domingo día 8. Por invitación de mi amigo Miguel Ángel López, y de su familia, me agregué gustosamente a un grupo de amigos dedicado a llevarles regalos a la congregación de Hermanas Clarisas del Convento Santa María de Jesús de Sevilla, en la calle Águilas. Fútiles objetos capaces de colmar sus deseos escritos en una inocente e infantil carta a los Reyes Magos: una bufanda para la Hermana tal, unas zapatillas para otra, un libro y un rosario, etc. La muestra de cariño de la familia López es entrañable. Desde hace unos seis años dedican parte de su tiempo y dinero, por qué no decirlo, a acercar pequeños obsequios a las hermanas enclaustradas. La vida del retiro espiritual, lejos del llamado “mundanal ruido”. Como de costumbre en estos días, me atavié de nuevo de paje real para ayudar a sus Majestades de Oriente a repartir los regalos y lanzar puñados de caramelos, risas y felicitaciones. Hubo entre los reunidos, personas que, no siendo creyentes, o de otras religiones, se contagiaron de la complicidad y la espiritualidad de las monjitas. Tras la visita hubo agradecimientos celestiales. Presencié, queridos amigos, la mirada religiosa de la humildad, ser bienaventurados en lo poco.
Un servidor vestido de paje real
Como entenderéis, después de estas vivencias, he valorado cuáles han de ser nuestras metas, nuestras posibilidades, nuestras actitudes como ser modestos, valientes, optimistas y solidarios, estimando el fundamento verdadero de la vida: ser feliz haciendo también feliz al prójimo. Parece una máxima manida pero necesaria, pienso, si el hombre de hoy, del presente 2012, quiere sobrevivir a los envites del toro salvaje del infortunio. Así que ojalá que siempre sea Navidad.

Cuentos para otra Navidad (III)

Pasaron los días y, el 4 de enero, por sugerencia del sacerdote don Raúl, me uní a una de sus causas de evangelización: el Centro Penitenciario Sevilla II, en Morón de la Frontera. La razón de la visita era el repartir unos simples presentes a los presos con motivo de la cercana festividad de la Epifanía, de los Reyes Magos. Desde ese momento valoré la desconocida labor de la Iglesia Católica. Ese día formé parte de la Pastoral Penitenciaria, vistiéndome de paje junto a otros que también se ataviaron de Reyes Magos. Entre sus Majestades, don Félix Lerma Gallego, hermano mayor de la Hermandad de la Trinidad de Sevilla, como Baltasar. Fue una mañana fría. Para amenizar dicho acto acudió la Banda de Cornetas y Tambores Cristo de la Esperanza de la barriada nazarena de Montequinto. Por motivos de seguridad, se decidió que todos los presos debían acudir al auditorio donde se dispuso una mesa a la que se acercarían de uno en uno para recoger sus presentes. Hubo unas medidas especiales y férreas de organización para que todos los presos, excepto los del módulo de aislamiento, se acercaran hasta allí. Fue una experiencia indescriptible. Tenía el alma totalmente compungida. A la alargada mesa se acercaron traficantes, falsificadores, ladrones, estafadores, conductores temerarios, indigentes, secuestradores, etc. Obviamente, desconocía sus nombres y el delito que les condujo a estar encarcelados. No se me olvidará jamás la mirada de muchos de ellos. Mi tarea, como la de mis compañeros, fue acercarles una bolsa con un boli, un cuaderno y una pequeña radio de bolsillo, tras ello les estrechaba la mano con un simple: “Feliz Año, caballero”. Inmediatamente después de enunciarlas, comprobaba fácilmente su sentimiento y, tal vez, su culpa de cárcel, sobre todo, cuando a muchos nunca en su vida se habían dirigido en esos términos. Muchos se emocionaban con la voz rota dando las gracias, intentando buscar con sus ojos la compasión ajena, la indulgencia a un error que pagó caro en su momento. Otros, eran recelosos, tímidos, incapaces de devolver la mirada, quizá, fastidiados por su injusta condena o, mejor, por vergüenza. En cambio, unos cuantos se mostraban orgullosos, divisaban con altivez el panorama con burla y, a veces, con desagrado. Pero si tengo viva una imagen fue la de un preso que delante de la banda de música, se echó a llorar porque uno de los componentes, un chico de unos diez años, me dijo, le recordaba a su hijo al que hacía unos tres años que no veía. Sentí el frío. Aquel día no pude abrigar mi soledad. De regreso en el coche del padre Raúl, hubo tiempo para el silencio, la meditación y la conmoción. Recuerdo que el sol traspasaba los cristales. El cielo era azul.
Al día siguiente, el 5, salimos de beduinos varios amigos y familiares en la Cabalgata. La sorpresa se dibujaba en las caras de los más pequeños, y de los más mayores, cuando les entregaba algunos caramelos, golosinas y pequeños juguetes. Ese día experimenté la ternura de las miradas vivas. Comprobé cómo por un día, por unas horas, la gente se olvidaba de sus miserias y problemas, más en los tiempos en los que se nos atiza con un puntapié, para reconfortarse en los gestos amables de la ilusión. Repetiré el año próximo (D.M.).

Cuentos para otra Navidad (II)

El segundo episodio lo protagoniza una ancianita de 96 años. Días previos a la Navidad, la madre de mi amiga Loli Farfán enfermó gravemente. Su delicada salud pendía de un hilo tan delgado como un sueño. Por clemencia divina, la abuelita recuperó las fuerzas y como aguerrida atleta agarró fuertemente el testigo de la vida. El milagro navideño vino cuando decidí visitarla el 29 de diciembre. Antes de la decisión, creí que por los achaques de la edad y las dolencias su estado sería frágil. Nada más lejos de la realidad. Al llegar, Loli estaba en otras labores. No pudo atenderme en un principio. Se me invitó a pasar a la salita de estar. Antes de entrar una voz cargada de años me sorprendió con un “Buenas tardes”. Fue rotundo. No tuve palabras ni siquiera de asombro. La ancianita desde su sillón me ofreció asiento. Me senté contemplando cómo sus ojos se asomaban al abismo del tiempo. La generación de la memoria desmemoriada. Mucho vivido y, parece que, mucho por vivir. Sentí el consuelo de la perduración. De repente, Loli me despertó del letargo con su sonrisa. Me contó la pronta mejoría de su madre. Reía con la complacencia de poder brindar al nuevo año junto a su madre. Sus ojos reían radiantes.

Cuentos para otra Navidad (I)

Después de las fiestas navideñas llega la famosa cuesta de enero. Ya dejamos atrás otro año en el almanaque de nuestra vida. Otra Navidad en el recuerdo de nuestros días, que algunos envuelven con ilusión para intentar en la medida de lo posible comenzar con entusiasmo el nuevo año. Para otros, una cita ineludible con la cesta de la compra, es decir, impuesta por meros intereses comerciales. Para otros, en cambio, se aleja cualquier atisbo de bullicio ya que se ensombrecen estas fechas en las penumbras del dolor y la triste nostalgia cuando se tiene presente al que está ausente bien por la distancia física bien espiritual. A veces, incluso, otros dicen sentir todas estas impresiones, dejándoles un vacío que llena su ser, convirtiéndoles en verdaderos autómatas de costumbres y opiniones y, verdaderamente, ¿no somos así? ¿Tal vez, el ser humano no se afana por vivir en la paradoja constante? De todas formas, confieso haber vivido en esa tesitura hasta ahora. Digo hasta “ahora” porque he tenido tiempo para la reflexión, y la posible conversión, tras vivir en primera persona los mejores capítulos que Charles Dickens hubiera soñado para su memorable Mr. Scrooge.
El primer episodio se escribió el pasado 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, en un semáforo a pocos metros de casa. Allí conocí la historia de Conrad, nigeriano de 32 años. Mi novia y yo decidimos tener el detalle de acercarle algo de comida a una persona con la que nos cruzamos casi diariamente. Nunca concebimos el gesto como tomadura de pelo, con motivo de las bromas que se hacen en dicho día. Más bien lo entendimos como obra de caridad. Tan pronto como abrió la bolsa que contenía algunos alimentos, más rápidamente nos devolvió una mirada cálida llena de gratitud y humildad. La sorpresa, quizá, le hizo cohibirse de estrecharnos la mano en señal de agradecimiento. Se conformó tan sólo con mostrar en su rostro la alegría y enjugar en sus ojos la emoción más profunda, que consiguió clavar en mi corazón.

martes, 6 de diciembre de 2011

Calles nazarenas con nombre propio (y 3): Origen de Dos Hermanas




El callejero de Dos Hermanas también reserva un espacio para aquellos protagonistas de tiempos de la Reconquista, personajes que aparecieron en un halo misterioso entre lo histórico y lo legendario. En nuestro caso, queremos rescatar la figura de Gonzalo Nazareno quien figura en el callejero desde 1931. Su noble apellido, como habrás reconocido, explica el gentilicio del municipio sevillano. Según la tradición, fue el fundador de Dos Hermanas. Tras el Repartimiento del antiguo reino de Sevilla por el Rey San Fernando, allá por el siglo XIII, Gonzalo Nazareno fue adalid de su ejército y encargado de proteger las tierras donde hoy se asienta la ciudad. Sus dos hermanas, y las nuestras por qué no, Elvira y Estefanía, oriundas de la villa vallisolitana Villavicencio de los Caballeros, vendrían aquí descubriendo la imagen de Santa Ana oculta en un cueva donde se erigió posteriormente la Iglesia Conventual de la Santa Patrona de Dos Hermanas. Gonzalo, Elvira y Estefanía, origen y orgullo de nuestra ciudad.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Anécdotas entre sabores sevillanos

Si tuviera que elegir un sabor de Andalucía, como he preguntado a muchos de mis amigos del feisbú y tuenti, elegiría el del pescaíto frito de Blanco Cerrillo, en Calle José de Velilla. Los boquerones en adobo no ignoran ningún bulbo olfatorio de cualquier paseante. Otro para nada desdeñable sería, al llegar hasta la Avenida de la Constitución, el del Horno San Buenaventura. Aromas que invitan al bocado dulce. Manjar de dioses. Y sin dejar el lado divino e inmaterial, no olvidaría las esencias del "tío del incienso" de la calle Tetuán en esa ruta de olores imposibles. Apetito espiritual. Y es que en pocos metros recorridos, uno casi conoce el perfume de la Sevilla eterna. Uno identifica que siente los sevillanos cuando olfatea el paisaje en determinadas fechas. Si llueve en otoño pues a tierra mojada, los guasones típicos salen a relucir con "¡Agua pá los calvos!". Si clarea el día en primavera pues a azahar, los cofrades abren su corazón al cielo. Si cae la tarde en abril pues a albero azotalado en el Real de la Feria y en la Maestranza, tarde limpia para fiesta y triunfos taurinos.  


Dejemos el hocico y el paladar paralizados de momento para conocer cuál fue en su momento uno de los aromas de Sevilla: el del café. Me refiero a los que provenían del Gran Britz por los años 40-50, como local de la cadena Catunambú, situado en la esquina de Tetuán con Rioja, donde hoy se encuentra una conocida franquicia de moda. El aroma del café era tentador junto a otros no menos codiciados. Recordemos que por esa época Catunambú no sólo era una serie de cafés sino también de restaurantes y bares que vendían tapas y platos combinados. El Gran Britz se convirtió en un gran reclamo gastronómico, sobre todo, por las famosas pavías -no quiero ni imaginar su olor- que la gente tomaba con vermú después de la misa de doce en el Santo Ángel, muy cerquita de allí. A ello habría que decir que el Gran Britz, además, fue un punto importante de encuentro de tertulias cofrades y aficionados al fútbol con lo que las anécdotas estarían aseguradas. Una muy curiosa, y desconocida para muchos, surgió en dicho cafetín. Vayamos por partes.


Gran Britz, en la esquina de Tetuán con Rioja. Años 40-50
Por aquel entonces, era dueño de la cadena Catunambú el utrerano Juan Vega Torralba nada futbolero pero que tenía de encargados del Britz a dos béticos. Pues bien en ese aire innovador de refinamiento que se imponía con las nuevas cafeterías Catunambú, se decidió que los camareros fueran uniformados con galones en los hombros; verdes para los primeros y rojos para los segundos, los ayudantes. La pasión bética por los colores verdiblancos era obvia. Juan desconocía la pasión futbolística que se escondía tras esos coloridos motivos. La vestimenta no dejaba a nadie indiferente. Incluso a los dos Ramones insignes en la historia del Sevilla C.F., uno apellidado Sánchez-Pizjuán y el otro Encinas, se sorprendían al verlos de esa guisa entre sorbos en el café de postín. Pues bien, en una de esas tarde de animadas charlas sobrevino la sorpresa de Vega, ignorante del mundo del balón, cuando los dos ilustrados sevillistas se marcharon con mala leche -tal vez, del café-, y a regañadientes, por la preferencia del verde en el atuendo de los camareros principales "¡Béticos tenían que ser!", dirían. Juan Vega pronto pasó del asombro a la indignación cuando exclamó: "¡Ahora los cambio todos y los pongo morados como al Señor del Gran Poder!". Así es Sevilla. Hay olores como a café, a incienso y ¡a balón, si hace falta! que la envuelven en un ambiente peculiar propio para visitantes y curiosos de su historia. Por cierto, ¿cuál es tu sabor y olor preferido de Sevilla?

lunes, 24 de octubre de 2011

Siempre Valme

 A Manuel Luque, destinatario de mi podcast


Un año más, la Virgen de Valme ha salido al encuentro de los nazarenos en esa cita obligada, de fervor y de sentimientos encontrados, en el tercer domingo de octubre. La mejor crónica, que recogería lo sucedido en tan festiva jornada, pienso que es aquella que cada uno la hace presente, como una de las más bellas vivencias. Son muchos los capítulos que, posiblemente, puedan ocupar las páginas de nuestra memoria.

Cartel de la Romería de Jesús Aranyo
Este año, con motivo de hacer este artículo y un podcast sobre la Romería, he conocido más de cerca las historias de muchas personas, desconocidas para muchas otras, que sienten y viven de una forma muy especial "su Romería". Son varios los testimonios recogidos. Todos de gran calidad, sobre todo, por la carga emocional que conlleva la experiencia de estar cerca de la Virgen. Y todos, he de reconocerlo, me han conmocionado intensamente. Demasiadas estampas indescriptibles que he recopilado: cómo las súplicas de los fieles se convierten en dulces lisonjas, cómo los enfermos se acercan para conocer el consuelo, cómo los niños ofrecen su candidez a la Virgen entre delicadas flores, cómo los carreteros exornan con entusiasmo sus carretas, cómo un Coro prepara los más hermosos cantos a María, cómo se mantiene unida una Hermandad bajo un amor fraterno y compartido, cómo, en definitiva, el pueblo de Dos Hermanas adora a su Madre Protectora. Dos Hermanas está enomarada de su Virgen de Valme. Un amor que pronto tendrá su encuentro en la Salida Extraordinaria del próximo 23 de junio, con motivo del 39º Aniversario de su Coronación. Gracias Dos Hermanas, por hacerme partícipe de esta historia. Llenaré las páginas de mi memoria.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Sevilla en Cuaresma

Creo que esta va a ser, quizá, la entrada más breve en palabras. Pienso que el vídeo lo dice todo. Dedicado a todos los cofrades.

martes, 8 de febrero de 2011

Luis de Vargas... y los artistas sevillanos desconocidos (1)

El olvido pasa por ser la más dura condena para un artista. Aunque, la verdad, siempre queda la salvación del recuerdo. Por eso, a partir de este post, comenzaremos a repasar la vida de ciertos artistas que, de manera injustificada, han sido desgajados de la vida cultural de Sevilla.

Nuestro primer artista rescatado es Luis de Vargas, pintor natural de Sevilla del siglo XVI (nacido hacia 1505), cuya obra es para muchos desconocida. Fue un gran fresquista y entre sus óleos se constata la influencia de los venerados Rafael Sanzio y Miguel Ángel. De hecho, completó su formación en Italia dentro del círculo de seguidores de Rafael, entre los que destacó Pierino del Vaga. De las obras conocidas del artista, la mayoría se encuentran en Sevilla, concretamente, en la Santa Iglesia Catedral. Sobresalen el Retablo del Nacimiento, la Adoración de los Pastores, la Alegoría de la Inmaculada Concepción, también conocido como la Generación temporal de Cristo o con el nombre anecdótico de La gamba o "pierna" en italiano. La razón no es otra que el pintor italiano Mateo Pérez de Alesio, el autor del grandísimo San Cristóbal de la Catedral, que está junto al Monumento funerario de Cristóbal Colón, dijo al contemplar la pierna de Adán de dicha obra: "piu vale la tua gamba che tutto il mio San Cristoforo", es decir, "vale más la pierna que todo mi San Cristóbal".

La Purificación (hacia 1560)
En la Iglesia de Santa María la Blanca, nos dejó una impresionante Piedad flanqueada por San Juan Bautista y San Francisco. En el Museo de Bellas Artes, podemos contemplar La Purificación (hacia 1560) y El prendimiento de Cristo (hacia 1562). También fue suya, como constata el tratadista Antonio Palomino, una Virgen del Rosario pintada en un óvalo y que estaba colgado en un pilar del desaparecido Convento de San Pablo, de la orden de los dominicos. Fuera de la capital andaluza, Luis de Vargas está presente en una de las pinacotecas más importantes de Estados Unidos como el Museo de Filadelfia con Los preparativos de la Crucifixión. Tal vez, la obra, que se expone en este museo, no reúna las dotes pictóricas más elevadas del artista de la que intuimos un trabajo precipitado y torpe. Dentro de la colección Rodríguez Acosta, en Granada, sobresale El juicio final donde se percibe la presencia del genial Miguel Ángel.



Las rarezas del artista

El prendimiento de Cristo (hacia 1562)
Según nos narra el tratadista Antonio Palomino (1655-1726), Luis de Vargas tuvo una vida ejemplar pero llena de "raras virtudes". Solía confesar y comulgar con gran frecuencia y para salvar sus pecados, tenía por costumbre tenderse en un ataúd para contemplar la muerte y ajustar su pecaminosa vida. Debido a sus graves flaquezas, según Palomino, se le atribuye el milagro de aparecer en su muerte "asperísimos cilicios y disciplinas". Un pintor extravagante y pecador, sí pero a la vez perfeccionista y de gran delicadeza, digno de ser recordado por y para Sevilla.

Enlace podcast

Fuentes bibliográficas:
Palomino, Antonio: Museo pictórico y escala óptica (vol III), Madrid, Aguilar, 1988.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Filología para todos: la ye

A Manuel J., gran amigo y filólogo

Sede de la Real Academia Española en Madrid
Durante estos días, muchas personas me han preguntado si tienen sentido las modificaciones ortográficas que la Real Academia Española quiere aprobar. No soy tal vez la persona más adecuada y ducha en la materia como para responder aunque puedo dar una opinión al respecto. La verdad es que estas modificaciones son poco relevantes ya que no repercuten en nuevas adaptaciones, significativas para el uso de nuestra lengua.  De todos los futuros y posibles cambios, que deben ratificarse el próximo día 28 de noviembre, el más llamativo para mis perplejos conocidos es la alteración en la denominación de “i griega” por “ye”. Las opiniones son varias y cuando menos disparatadas. Mientras que para algunos, la denominación de nuestra y les recuerda a la moda yeyé, es decir, una renovación “bonita, guay, chula o guapa” (según la generación opinante), para otros es un sinsentido e incluso un insultante cambio  (vean si no estos comentarios a la noticia) pero, al final, todos coinciden en cuestionarse “¿por qué ahora?”. Según Salvador Gutiérrez Ordóñez, catedrático de Lingüística General de la Universidad de León y coordinador de la nueva Ortografía, justifica la necesidad que existía por regularizar el nombre de ciertas consonantes que, en países hispanohablantes, eran reconocidas de manera distinta. Aparte de la controvertida “ye” a la b se le llama “be alta”, “be larga” y “be”; la v es, según los países, “be baja” “be corta” o “uve”; a la w “uve doble”  pero también “ve doble” o “doble ve” y a la z, le dicen “zeta”, “ceta”, “ceda” o “zeda”.
Para la ye la historia viene de largo. El yeísmo es, quizá, la palabra derivada más directa y conocida pero ¿en qué consiste este fenómeno? ¿Por qué se le denominaba “i griega”? ¿Por qué aparentemente coinciden las pronunciaciones de las palabras lluvia o yugo o en gallo y en rayo si tienen distintas grafías? Aún incluso, podría alguien avispado lanzar la siguiente extravagante posibilidad: en ese afán que tiene la Academia de reducir el alfabeto de 29 a 27 letras ¿debería reducirse la ye a elle o al contrario? Las respuestas pueden ser extensas, propias de un tratado filológico de fonética y fonología histórica. Intentaremos resumir y ser ilustrativos con la materia. Vayamos por partes.
En primer lugar, el origen de la denominación “i griega” podríamos simplificarlo de la siguiente manera: sobre el siglo II con la conquista de Grecia, los romanos introdujeron la grafía y en el alfabeto latino para representar aquellas palabras que tuvieran presente la letra griega ípsilon representada por u. A pesar de lo que piensa mucha gente, la lengua griega no desapareció en esta época sino que convivió con el latín, Roma adaptó el alfabeto griego al latino para facilitar su conocimiento y posterior estudio por parte de muchas familias patricias.
En segundo lugar, tenemos que distinguir la grafía del sonido real. Por ejemplo, aunque escribamos s en silla o vaso muchos hablantes pronuncian cilla o vazo. Es decir, no hay una correspondencia exacta entre la letra escrita y su pronunciación final. En todo esto, deberíamos citar evoluciones y realizaciones lingüísticas propias de ciertas zonas de la Península y de América. En ese caso, la escritura de y puede responder a la pronunciación de los diptongos como semiconsonante (cuando i, u están ante a, e, o) en hierba y fuego o como semivocal (a, e, o anteceden a i, u) en aire y aceite, por ejemplo, y en los finales como hoy, soy, voy, buey o rey; y también como sonido palatal (no nos asustemos con este término ya que se usa para identificar al sonido que se reproduce en el paladar o cielo de la boca gracias a la lengua) como en yeso que muchos hablantes yeístas, pronuncian de manera sonora y que, en ocasiones, hay una vibración notable de las cuerdas vocales, fenómeno que se conoce como rehilamiento y que es característico de hablantes de Argentina y Uruguay, entre otros países y regiones. El yeísmo, por tanto, como dice el Diccionario de la lengua española, es la “pronunciación de ll con el sonido consonántico, palatal, fricativo y sonoro de y; p. ej., gayina, por gallina; poyo, por pollo” estando así el yeísmo muy extendido en el mundo hispánico.
En tercer lugar, cuando nos referimos a los sonidos parecidos de ye y elle, con la escritura en y y ll, en palabras como gallo y rayo, debemos matizar varios aspectos sin olvidarnos de la distinción entre grafía y sonido y que ambos sonidos son palatales. Por un lado, no todas las personas pronuncian igual estas palabras ya que, como hemos dicho anteriormente, habrá hablantes yeístas (en general), y otros, que pronunciarán estas palabras de distinta forma. Por otro lado, la escritura de y y ll depende de la evolución histórica que han tenido ciertas palabras.
Por ejemplo, la grafía ll proviene de la doble l latina intervocálica que luego se palatalizó como en la palabra gallo de gallus que se pronunciaba así: gal-lus; caballo de caballus (ca-bal-lus) o castillo de castellum (cas-tel-lum), también de palabras latinas que empezaban con cl-, pl- y fl-, sirvan los casos, de llave de clavis, lleno de plenus o llama de flamma. Con la grafía y, tendríamos una situación parecida, entre muchas situaciones podemos hablar de aquellas palabras que tenían un diptongo particular, procedente del hiato latino, que junto con consonantes como b, d y g hizo que en algunas palabras palatalizaran como en playa de plagia o rayar de radiare o palabras como yacer de iacere o yugo de iugum. Por lo tanto, se deduce la dificultad de confluir ambas grafías en una sola ya que por cuestiones etimológicas no sería lo adecuado.
Sin más, espero que les haya servido a todos aquellos que tenían ciertas dudas al respecto y que mis compañeros y amigos filólogos no me acusen de simplista, soy consciente de mi parquedad en varios asuntos, pero creo en un filología sencilla, sin complicaciones para acercarla a la gente.

Bibliografía de apoyo:
LÓPEZ GARCÍA, Ángel. Cómo surgió el español: Introducción a la sintaxis histórica del español antiguo. 1ª ed. Madrid: Gredos, 2000. 235 p.
LAPESA, Rafael. Historia de la lengua española. Ménendez Pidal, Ramón (prol.). 9ª ed. Madrid: Gredos, 1981. 671 p. Biblioteca Románica Hispánica. Manuales 45
MENÉNDEZ PIDAL, Ramón. Manual de gramática histórica española. 1ª ed. Madrid: Espasa-Calpe, 1999. 368 p.

martes, 2 de noviembre de 2010

Las grandes almas que la muerte ausenta

El título de nuestro post de hoy no es otro que un verso hermosísimo de nuestro poeta Francisco de Quevedo, quien lo mencionaba en uno de sus sonetos como reflexión de la deseada hora de estudio, disuasiva de una vida banal, donde los libros se habían convertido en sus fieles compañeros de viaje, sobre todo, cuando innumerables artistas dejaron su testimonio e interpretación de la vida, como ejemplo para entender la nuestra, nuestra ruta, nuestro destino. Y es que hoy dos de noviembre, festividad de Fieles Difuntos, qué mejor momento para recordar a todos esos seres queridos, y también desconocidos (admirados o no), que se han sucedido a lo largo de nuestra vida y nos han dejado algún retazo importante en nuestra memoria, en nuestra alma hacia ese destino.

Desde la torre
 
Retirado en la paz de estos desiertos,
con pocos, pero doctos libros juntos,
vivo en conversación con los difuntos
y escucho con mis ojos a los muertos.
 
Si no siempre entendidos, siempre abiertos,
o enmiendan, o fecundan mis asuntos;
y en músicos callados contrapuntos
al sueño de la vida hablan despiertos.
 
Las grandes almas que la muerte ausenta,
de injurias de los años, vengadora,
libra, ¡oh, gran don Iosef!, docta la emprenta.
 
En fuga irrevocable hoye la hora;
pero aquélla el mejor cálculo cuenta
que en la lección y estudios nos mejora.
 
Francisco de Quevedo (1580-1645) 

martes, 26 de octubre de 2010

Calles nazarenas con nombre propio (y 2): Soldados olvidados

Foto de recuerdo de soldados españoles

Hoy desde nuestro blog, vamos a darle un pequeño homenaje a tres heroicos personajes que han caído en el olvido y son casi desconocidos para muchos ciudadanos de Dos Hermanas. El recuerdo no puede ser más admirable para Fornet Domínguez, Mena Martínez y Sánchez Chacón, soldados caídos en la Guerra de Cuba de 1898 de los que el alcalde Antonio León Reyes  en 1920 dijo: "la única recompensa que pueden esperar los soldados que mueren en campaña, defendiendo la Patria, es un recuerdo de sus conciudadanos" y no fue para menos, ya que se les dedicó tres calles en su nombre en el popular barrio céntrico de San Sebastián.







                                                                                                         

sábado, 2 de octubre de 2010

Delator en una mañana gris

 A los que vivimos en la pausa

Tienes mal aspecto ¿mala noche, tal vez? Me miras con desprecio como si tuviera alguna culpa ¿Qué pasa? El día no promete ¿eh? Te lavas la cara pero no llegas a enjuagar tu cansancio y el humo de tu primer cigarrillo de la mañana nubla tus palabras, no se disipan las dudas. Alguna vez has pensado que la mirada es el espejo del alma ¡cómo si yo no lo supiera! Te miras en mí por tal de que adivine la sombra que te abraza en los días que te esperan. Anoche no recogiste la cocina. Es un desastre. Reconócelo. Tus heridas están en desorden. Lo sabes. Hay un puzzle de retales. No eres el mismo de hace dos días. Pones la radio. Tomas café y una tostada con mantequilla. El reloj rojo marca los segundos como pasos perdidos. Esperas. El teléfono no suena. Esperas. No llega la vacante. La sustitución mucho menos. Te pones el pantalón que más te gusta y la camisa que alguien te regaló por unos Reyes. Dan las 8 con los informativos. Coges las llaves y el curriculum que hiciste ayer en ordenador. Te renuevas en Arial a tamaño 12. "¡Papel mojado!" piensas mientras te marchas con la sombra a la ciudad, a otro sitio, lejos de mis indiscretas miradas.

jueves, 23 de septiembre de 2010

La lluvia llama en mi ventana

Vuelve la lluvia sutil a mi ventana mientras leo la prensa en internet. Vuelve triste. Parece susurrarme. Sus lágrimas de niña que se queda sin golosina en una feria, me enternecen. Sus lágrimas salpican los cristales de la meditación, tras los que nos paramos alguna vez a buscar salida a nuestras preocupaciones. Sin velero, los charcos de la acera son nuestro mar a la isla del asueto; los trasnochados paraguas negros, el refugio de las arrogancias ajenas y las luces urbanas de media tarde, la iluminación de la sala vacía de los sentimientos. Yo, elijo distraerme con el paso de las mortecinas nubes tras leer el destino de la condenada Teresa Lewis. La vida pasa para no volver. Sigue lloviendo.

martes, 17 de febrero de 2009

Carte Postale



"Paloma vuela bolando de jarmin en mosqueta, aga el favor de llevarle esta tageta ala mujer que llomas quiero y site dise de quien no allas de contestar dile delonbre que tequiere contodo sucorazón. mucha felisidad para uste y su selbido.
Esta telamanda El que te quiere y te adora que yaves

José Dominguez Peña"


Estas fueron las humildes palabras que mi abuelo escribió a su, por entonces, pretendida Encarna, la que luego sería mi abuela. Para que su entrega fuera una sorpresa, mi abuelo quiso que Paloma, una vecina, fuese la intermediadora. La tarjeta es de las que existían por los años 30 del siglo XX de una ciudada estética francesa, muy apreciada por aquella época. Destaca el colorido, el uso de materiales delicados -aunque no se aprecia, se ha usado gasa-, la textura granulada y el filo recortado con figuras. Lo llamativo de esta postal es que fue escrita otro día al de San Valentín. Aunque quede pretencioso decirlo, mi abuelo era muy detallista).



Frontal de la postal de enamorados

lunes, 9 de febrero de 2009

Lejos de mí

-¿Vendrás pronto? Me horroriza esperar tanto tiempo.

-Sí, ya sabes que cada vez que puedo, y me dejan, siempre me acerco.

-Es verdad...es que me siento tan solo que no puedo recordar tus últimas palabras cada vez que te despides de mí.

-¿No puedes recordarlas?

-Bueno...más bien...no quiero...ya sabes...es el dolor de la imposibilidad...nos separan razones suficientes para no estar juntos...ya lo ves...es eso... es...

-No llores, no llores más.

-No puedo.

-Tranquilízate, amor mío.

-A veces...me pregunto...¿por qué hay siempre en nosotros un mal recuerdo que recela de los buenos, amenazándolos y acobardándolos?...hay un poseso en la memoria...un león dormido que cuando despierta es capaz de devorar hasta sus crías...es el asesino perfecto...está ahí preparado para que cada vez sientas el filo mortífero del remordimiento...nubla la razón...seca la garganta...empaña los ojos...todo está lejos de mí...hace que un eco pesado te estruje y te parta en dos...¿hay algo peor para un hombre que hasta su sombra esté maldita?

-No te aflijas tanto. Lo hecho, hecho está.

-Me arrepiento...y fíjate quien te lo dice...

-Tu padre dice que le recuerdas demasiado.

-Es verdad...tanto que pensar que Esperanza no estará a mi lado por mi culpa...que...que me hace miserable...soy un hombre de arena...me desmorono...

-Juan, hijo mío.

-Madre...siento que en mi interior retumba un trueno fatal...

-Sé que tu dolor es profundo, Juan, pero la mataste.

-¿De deseo o de amor?

-Demasiado has volcado como para...

-¿Para qué madre? ¿Para qué?

-¡Para no tenerte! Si bien duermes solo en la celda de tu condena, yo lo hago en el desasosiego eterno de tu mortificación. He perdido algo de mí.

-No sufras, madre.

- ...ya...

-¿En qué piensas?

-En la vida.

-¿Volverás entonces?

-Siempre, hijo, siempre.

domingo, 8 de febrero de 2009

Febrero, súbitamente y para siempre


A María Jesús, quien da sentido a esta entrada


Bajo este título de entrada, cualquiera se preguntará qué diantres he querido decir. Pues bien, hace unos días concluí el bellísimo ensayo (más bien es una suma de pequeños ensayos) de don José Ortega y Gasset titulado Estudios sobre el amor (Alianza Editorial). En él, obviamente, se hace un excelente análisis del sentimiento humano del amor que me ha aleccionado sobre cómo afrontar la entrega y la dedicación a mis seres queridos. Tras la admiración y mis reflexiones, vi en el almanaque que estaba cercano febrero, el mes del amor por excelencia en nuestra sociedad y he querido traer a colación varias líneas interesantes para reflexionar sobre cómo el amor verdadero, a partir del enamoramiento, nace de súbito para permanecer eternamente en nosotros. Por eso lo de "súbitamente y para siempre", que, por cierto, es un epígrafe en la obra de Ortega que me gustó lo suficiente como para encabezar esta entrada. Lo de "Febrero", bah, sé que queda insulso cuando, según Ortega, en el verdadero amor hay perpetuidad y no esas esloganes publicitarios que nos recuerdan que hemos de querernos. Ñoñerias, nada más. Sin querer parafrasear a nuestro filósofo, dejo estas hermosas líneas:

"Un amor pleno, que haya nacido en la raíz de la persona, no puede verosímilmente morir. Va inserto por siempre en alma sensible. Las circunstancias -por ejemplo, la lejanía- podrán impedir su necesaria nutrición, y entonces ese amor perderá volumen, se convertirá en un hilillo sentimental, breve vena de emoción que seguirá manando en el subsuelo de la conciencia. Pero no morirá: su calidad sentimental perdura intacta. En ese fondo radical, la persona que amó se sigue sintiendo absolutamente adscrita a la amada. El azar podrá llevarla de aquí para allá en el espacio físico y en el social. No importa: ella seguirá estando junto a quien ama. Este es el síntoma supremo del verdadero amor: estar al lado de lo amado, en un contacto y proximidad más profundos que los espaciales. Es un estar vitalmente con el otro. La palabra más exacta, pero demasiado técnica, sería: un estar ontológicamente con el amado, fiel al destino de éste, sea el que sea" (pág. 31).

A partir de este texto y de la lectura de la mencionada obra, he querido dejar cuatro relatos (uno por semana de este mes) que intenten describir el amor en situaciones reales, cercanas, es decir, del amor poliédrico que menciona Ortega, cuando "hablamos de amor a una mujer, pero también de amor de Dios, amor a la patria, amor al arte, amor maternal, amor filial, etc." (pág. 38).

miércoles, 28 de enero de 2009

Entrevista en Radio Blogueros (PUNTO RADIO)





Agradezco a Fernando, Ali y Teresa (La Radio de los Blogueros de Punto Radio -93.00 fm-) la oportunidad de dar a conocer mi blog y de entrevistarme el pasado viernes, 16 de enero. Nunca pensé que tuviera cierto agrado mi blog. De nuevo, muchas gracias blogueros y lectores, vosotros hacéis realidad Retazos que nos quedan.